Una impresión de este lugar especial de vacaciones a través de los ojos de nuestros huéspedes.

La amabilidad y calidez de Paulina, la belleza de estas montañas y sus apartamentos limpios y con buena energía, hacen que la instancia en Cerro Negro sea una bonita experiencia para recordar.

Te das cuenta de que algo no está bien, pones en práctica todos los recursos que conoces, quieres que funcione. La adaptación de una familia cuando incorpora a un nuevo miembro es complicada. Se rompe el equilibrio que con tanto trabajo se había conseguido. Y no quieres buscar culpables sino soluciones. Por eso acudimos a la terapia de la Asociación Familia Está, dos fines de semana separados un mes nos ayudaron a cada uno a encontrar nuestro sitio. Encontramos otras miradas para los mismos problemas, otros recursos. Nos encontramos un poco a nosotros mismos dentro de un grupo. Los niños lo hicieron a traves del juego. Y pasamos unos días diferentes. Juntos, geniales, divertidos… en un entorno maravilloso. Sin duda una experiencia para repetir y reciclarnos como familia de vez en cuando.